Al escribir facturas, artículos o correos, ciertas frases se repiten. En noviembre de 2010 escribí sobre Texter: un programa que sustituye un código breve por un texto más largo. Puede ser una respuesta habitual, una dirección o una explicación recurrente. La idea se llama expansión de texto y sigue siendo útil.
Elige códigos fáciles de reconocer
Un buen código debe ser lo bastante corto para ahorrar tiempo y lo bastante inusual para no aparecer por accidente en una frase normal. Para un saludo, puedes usar una abreviatura fija con un símbolo. Pruébala en distintos programas antes de emplearla en mensajes importantes. No todas las aplicaciones gestionan igual las sustituciones automáticas.
Guarda solo textos que realmente repites. Una respuesta a un cliente normalmente necesita revisión personal: ¿son correctos el nombre, la situación y la promesa? La expansión sirve para la parte repetida, no para automatizar toda la conversación. Tampoco conviene guardar contraseñas u otros secretos en fragmentos fáciles de activar.
Texter como ejemplo histórico
El código fuente de Texter sigue en línea, pero el texto original de 2010 no es una guía de instalación actual. El código muestra que el programa se creó para sustituir automáticamente códigos cortos. Quien elija hoy una herramienta de expansión debe comprobar si se mantiene, si funciona en su sistema y cómo protege los fragmentos guardados.
La ventaja está en las pequeñas repeticiones. Unas pocas abreviaturas bien elegidas pueden sustituir muchas operaciones de copiar y pegar, siempre que revises el contenido de cada mensaje.
