Si alguien copia texto de tu blog, puedes enfadarte o empezar por hablar con calma. En 2011 propuse pedirle que citara la fuente original. Pensaba que un correo constructivo podía abrir una conversación y que un enlace dirigiría a los lectores al original.
Hoy añadiría un límite importante: citar la fuente no da permiso general para copiar un artículo entero. Según Auteursrecht.nl, se pueden usar citas breves en determinadas condiciones, indicando autor y fuente, sin pedir permiso aparte. Para reproducciones más amplias puede hacer falta consentimiento. Un enlace por sí solo no resuelve el problema.
Documenta primero la situación
Guarda la URL, la fecha y los fragmentos relevantes de la página ajena. Compara lo que realmente se ha tomado con tu texto. A veces es una cita breve con contexto; otras, casi el artículo entero. Esa diferencia importa para decidir cómo responder. Comprueba también si la otra parte ya tenía permiso o si se trata de una publicación anterior tuya.
Escribe una solicitud concreta
El primer mensaje no tiene que ser amenazante. Identifica la página y el texto de tu autoría, y explica lo que pides: quizá una atribución correcta con enlace para una cita permitida, o retirar una reproducción no autorizada. Da un plazo razonable para responder. Mantén el intercambio por escrito y evita afirmar que copiar está bien siempre que incluyan un enlace.
Mi consejo antiguo se centraba en la ventaja SEO del enlace. No es la cuestión principal. Antes importan el uso justo de tu trabajo y la claridad para los lectores. Si el diálogo no funciona, una persona experta en derechos de autor puede valorar las opciones. Así tu respuesta será proporcionada a lo que ocurrió.