Blog
Emprendimiento

Por qué me aportaban poco las conexiones desconocidas en LinkedIn

Una tarde ordené mi red de LinkedIn. Años antes había participado en una iniciativa para agregar al mayor número posible de emprendedores. Así aparecieron entre mis contactos muchas personas con las que nunca había hablado. Mi muro se llenó, pero cuando necesitaba ayuda no sabía a quién pedírsela.

Una conexión no es una presentación

Usaba LinkedIn para llegar a la persona adecuada en una empresa mediante un conocido común. Ahí se veía la diferencia: podía pedir una presentación a alguien conocido, pero difícilmente a un desconocido. No sabía qué relación tenía con la otra persona y él no tenía motivos para recomendarme. La cifra de mi perfil aumentaba sin que la red resultara necesariamente más útil.

Eliminé contactos que ya no podía situar. Fue una elección personal, no una regla según la cual solo debes conectar con gente conocida en persona. Los nuevos contactos en línea pueden valer mucho si existe una conversación, trabajo compartido o interés mutuo.

Decide para qué sirve tu red

¿Quieres intercambiar ideas, ayudar o pedir presentaciones? Mira qué relaciones sostienen ese propósito. LinkedIn recomienda conectar con un motivo profesional claro. Mi limpieza me enseñó que el número de contactos es un medio. Una relación significativa nace del trato.

— GijsComenta este artículo