Al buscar tu nombre quizá encuentres perfiles antiguos, una dirección o un teléfono que preferirías mantener privado. Mi artículo original presentaba DeleteMe como una solución de pago. Su lista de precios fijos y la sugerencia de que un servicio podía borrar toda tu historia en línea simplificaban demasiado el asunto.
Haz primero una lista
Anota dónde se encuentra realmente la información. El buscador a menudo solo señala una página ajena. Quitar un resultado puede dejar intacta la página original. Cuando sea posible, empieza por quien publica esa página o por tu antigua cuenta. Guarda los mensajes enviados y las respuestas para no repetir la búsqueda continuamente.
No todo lo que te incomoda puede eliminarse automáticamente. Puede haber intereses de terceros u obligaciones legales de conservación. Para cada resultado, averigua qué es público, quién lo publica y qué vía corresponde. Comprueba si vuelve a aparecer después.
Qué hace un servicio de retirada
DeleteMe se centra actualmente sobre todo en localizar datos personales en corredores de datos y solicitar su retirada. Es una tarea más concreta que 'borrar tu pasado'. Si consideras contratar un servicio, revisa qué fuentes cubre, qué debes aportar y cómo informa de los resultados. Ante una solicitud de empleo o una cuestión de privacidad, lo importante es saber qué cambió realmente.
