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Emprendimiento

Adiós a mi primer proyecto de internet

En febrero de 2013 decidí dejar Groovy Gadgets, mi primer proyecto de internet. No fue por falta de ideas. Otros proyectos, entre ellos Casami y Pasfoto.nu, necesitaban tanta atención que no podía dar a la tienda el tiempo necesario. El artículo original también invitaba a posibles compradores. Esa invitación pertenece a 2013 y no es una oferta actual.

Una plataforma exige trabajo humano

Groovy Gadgets vendía accesorios, joyas y otros productos mediante socios. La tienda utilizaba dropshipping: los socios enviaban pedidos mientras la web gestionaba marketing, pagos y clientes. La tecnología estaba lista, pero para construir un buen catálogo había que encontrar socios, acordar condiciones y añadir productos. Ese trabajo se veía menos que la web, pero decidía si el concepto podía crecer.

La antigua oferta enumeraba activos y cifras, como visitantes, clientes, socios y tasa de conversión. Eran instantáneas de 2013. Sin registros posteriores no puedo afirmar cómo rindió el negocio después ni cuánto valdría hoy. Presentar aquellas cifras como una oportunidad actual sería engañoso.

Enfocarse es elegir

Un proyecto puede ser interesante y aun así no encajar en el tiempo disponible. Yo quería concentrarme en actividades a las que entonces podía aportar más. Dejar o traspasar algo puede ser una decisión empresarial incluso tras mucha inversión personal.

La lección no es que siempre debas tener un solo negocio. Es que una buena idea puede quedarse estancada sin suficiente atención. En 2013 decidí reconocerlo y despedirme de mi primer proyecto de internet.

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