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Nada que perder

«No me digas lo que piensas; enséñame tu cartera de inversiones». Es algo que merece la pena decirle a cualquiera que ofrezca consejos de inversión. Muchos asesores, terapeutas y consultores sufren pocas consecuencias negativas directas cuando sus consejos fallan. Conviene preguntar cuánto tienen ellos mismos en juego.

Tener algo en juego significa compartir un riesgo real, económico o de otro tipo, en el resultado de una decisión. Nassim Taleb escribió un libro sobre este tema. Sostiene que nadie debería exponer a otros a riesgos que no asumiría personalmente.

Cuando alguien no tiene nada en juego, puede surgir un conflicto de intereses. Desconfía de los consejos que benefician al asesor mientras tú cargas con las posibles pérdidas.

  • Los operadores bursátiles se llevan su parte cuando tus inversiones dan beneficios. Pero, si pierdes dinero, puede que ellos apenas sufran consecuencias directas.
  • Los dietistas cobran por recomendar una dieta. Pero, si no funciona, a ellos no les afecta (e incluso puede que vuelvas a consultarles).
  • Los médicos de atención primaria cobran por ayudar a sus pacientes, no en función de los resultados. Si dan un consejo equivocado, a ellos no les afecta (e incluso puede que vuelvas a consultarles).
  • Los consultores pueden cobrar grandes sumas por dar consejos, pero, si luego resulta que no funcionan, puede que apenas sufran consecuencias directas.

Según el código legal de la antigua Mesopotamia, un constructor podía ser condenado a muerte si una casa se derrumbaba y mataba a su propietario. Eso le daba un poderoso incentivo para tomarse en serio los riesgos estructurales. Eso es tener algo en juego.

En otros tiempos, los gobernantes solían combatir en sus propias guerras. Un emperador romano corría el riesgo de morir atravesado por una lanza en el campo de batalla. Un marcado contraste con los directores ejecutivos de los bancos actuales, que no tienen nada que perder mientras cobran sus primas.

Fíjate tanto en lo que hace la gente como en lo que dice, y pregúntate cuánto pueden perder antes de seguir sus consejos.

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