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Salud

Todos somos libres (de prescindir del protector solar)

La canción clásica Everybody's Free nos decía que siempre usáramos protector solar. Creo que ese consejo merece un examen más detenido. La luz solar desempeña varias funciones importantes para nuestra salud.

El sol es una bola de fuego mágica que trae luz a nuestras vidas. La luz es un importante sincronizador para nuestro organismo: una señal ambiental que ajusta o sincroniza nuestros ritmos biológicos.

Esto es crucial para nuestro ritmo circadiano y nuestro sueño. La luz de la mañana le da al cuerpo una señal útil; procuro salir a recibir algo de luz temprano.

Muchos pasamos gran parte del día en interiores y recibimos poca luz natural. Al mismo tiempo, los consejos de limitar la exposición al sol pueden dificultar que encontremos un equilibrio sensato.

Esto me lleva a preguntarme cómo aplicar la vía negativa. Prefiero empezar por ajustar el tiempo que paso al sol, en vez de depender únicamente del protector solar y de las sustancias químicas tóxicas que puede contener.

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Los seres humanos evolucionamos expuestos regularmente a la luz del día. Nuestros antepasados pasaban todo el día al aire libre y recibían abundante luz y calor de esta fuente gratuita.

La luz solar puede afectarnos de varias maneras:

  • Es un importante sincronizador de nuestro ritmo circadiano.
  • Nuestra piel necesita luz solar para producir vitamina D, que también podemos obtener de algunos alimentos.
  • La luz ultravioleta puede inactivar algunos virus en entornos controlados.
  • Reduce la presión arterial.
  • La luz del día puede mejorar el estado de ánimo y quizá desempeñe un papel en la salud mental.

Oigo hablar mucho menos de estos posibles beneficios que de los riesgos. Desconfío de los consejos de evitar el sol cuando se presentan sin matices, sobre todo porque las grandes farmacéuticas tienen intereses comerciales en los productos para la piel.

Así que hay varias razones para recibir suficiente luz solar. Sé que esto es difícil en muchos países, pues yo mismo soy de los Países Bajos. ¿Cómo conseguirlo? Que el sol sea bueno para nosotros no significa que debamos exponernos a él todo el día.

Hay que exponerse al sol de forma segura. Nuestra piel puede ser antifrágil, en el sentido de que puede adaptarse a una exposición moderada (hormesis). La cantidad de sol que tolera tu piel puede cambiar gradualmente, pero conviene prestar atención a cómo responde.

Sin embargo, un exceso de estrés puede ser perjudicial. Por eso, procura exponerte al sol con moderación, según tus circunstancias personales. Las quemaduras solares son una buena señal a la que prestar atención: evitarlas es un límite importante, aunque no es el único factor que hay que considerar.

Hay que evitar las quemaduras solares porque están asociadas con el cáncer de piel. La exposición al sol puede variar mucho según la hora del día, la estación, la latitud, la ropa y el color de la piel. Por eso, una misma duración no sirve para todo el mundo. Además, una dieta que incluya aceites vegetales se asocia con problemas de la piel como las quemaduras solares y las arrugas.

Si recibes poca luz solar, puedes consultar a un profesional de la salud si tiene sentido tomar un suplemento de vitamina D en tu caso.

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